Hogar de cuidado

Cuando menos lo esperemos, se nos puede presentar la compleja misión de buscar (y encontrar) un hogar de cuidado para alguno de nuestros seres queridos, sean estos los padres, los hijos, los hermanos y demás. No es fácil, verdaderamente, dejar a un ser querido fuera de casa,  pero algunas veces es estrictamente necesario,  por el bien de ellos y de nosotros mismos. 

En ciertas ocasiones, esta necesidad nos puede tomar por sorpresa, aunque lo usual es que podamos planificar la elección del mejor hogar de cuidado para las personas que más queremos. Por tanto, podremos evaluar las diferentes posibilidades que se nos presenten, con vistas a que nuestros padres, hijos, hermanos y demás cuenten con una buena alimentación, con atención médica (especializada, de ser necesario), con una buena rehabilitación, cuidados personales, protección y, por supuesto, recreación supervisada.  

Por todo lo anotado, es preciso evaluar los  siguientes aspectos primordiales: 

1. Debemos analizar, por lo menos, tres opciones

Eres libre, ni más faltaba, de analizar la cantidad de opciones que desees. Ahora, debes evaluar, por lo menos, tres opciones antes de elegir. De ser posible, es conveniente que visites los hogares opcionados con la persona que va a vivir en uno de ellos. Además, deberían asistir otros familiares, para que te ayuden a elegir.  

Estas visitas, en compañía del ser querido directamente interesado y de los otros familiares que te ayudarán a tomar la mejor decisión, te brindarán la oportunidad de ver cómo son los cuidados y todas las características, en general, del hogar de cuidado. Deberás hablar con el personal, con otros residentes (y, de ser posible, con sus familiares), además de probar la comida y analizar la comodidad de la instalaciones.  

De otra parte, es importante que visites los hogares opcionados dos veces, por lo menos, para tener mejores indicadores de análisis. Haz una de las visitas sin previo aviso, preferiblemente un fin de semana o, bien, una noche, que es cuando los problemas del personal son más visibles y notorios. Debes indagar, también, sobre el tipo de cuidado que requiere tu ser querido, con el fin de que te puedas cerciorar de que el hogar los puede ofrecer. 

2. Es muy importante considerar la ubicación del hogar de cuidado 

Esto es fundamental, puesto que es imprescindible que elijas un hogar que sea accesible, para que familiares y amigos puedan visitar fácilmente a quien vivirá allí. Esto es fundamental para la felicidad de tu ser querido, que no vaya a ser que se sienta abandonado, lo que sería triste e, incluso, devastador hasta el punto en que su rehabilitación será mucho más compleja. De otra parte, las visitas son fundamentales para observar que todo esté bien para tu ser querido. 

3. Todo lo que debes cuestionar 

3.1. Las instalaciones, para verificar si están certificadas por las entidades competentes, como podría ser el caso de Medicaid o, bien, Medicare.  

3.2. Debes averiguar si le han revocado la licencia de funcionamiento alguna vez. 

3.3. Es necesario analizar si están aceptando pacientes nuevos o si, por el contrario, existe algún período de espera.  

3.4. La revisión de los antecedentes penales del personal de cuidado, por parte del hogar mismo, es muy importante.  

3.5. Por último, es conveniente que analices cuantas enfermeras u otro tipo de personas encargadas del cuidado de las personas alojadas, se encuentran de guardia en cada turno.  

En fin y a todas estas, se trata de una decisión que debe ser muy cuidadosa, en vista de que estamos dejando en manos de terceros el bienestar de ese ser querido que, por alguna (s) circunstancia (s),  no puede estar con nosotros, sea temporal o permanentemente. Un ser querido es una “joya” que merece lo mejor de nosotros.